Introducción

 

Hace unos años la palabra multimedia era apenas algo más que un término conocido por unos pocos y que alguna empresa trataba de utilizar para vender sus productos. Hoy ha invadido toda nuestra vida de modo que es difícil concebir un situación en la que no pueda aplicarse. La razón es sencilla: ha convertido los ordenadores de sistemas de almacenamiento de la información en sistemas de comunicación. Y los ordenadores son hoy una parte ordinaria de nuestro paisaje vital.

En estos años hemos asistido también a un fenómeno de apropiación del término por parte de diferentes colectivos, cada uno de los cuales ha pretendido darle su especial impronta. Entre otras consecuencias ha llegado a confundirse Multimedia con Tecnología informática, con técnica, con equipos y programas que no están al alcance de todos. Pero precisamente los sistemas multimedia surgieron para poner la información y la comunicación al alcance de todos, para crear entornos amigables. Los sistemas multimedia no son una parcela propia de informáticos.

Aunque mucho más importante, tampoco es una parcela de comunicadores, de expertos en multimedia. Y es porque hoy todos somos comunicadores, y los profesores lo son especialmente. Este libro pretende acercar el multimedia a los profesores que todavía lo miran con recelo, con prevención o con miedo.

No es un libro para profesores "locos por la tecnología" aunque algún apartado quizás les pueda ser beneficioso. Es un libro para abrir los ojos, para mostrar oportunidades, para introducir a los profesores "no informáticos" en usuarios de multimedia. Hace unos meses un experto asistía a un congreso de Grimm y viendo lo que estaban presentando los profesores se asombraba que eso fuese obra de no-informáticos. En efecto, para utilizar hoy los sistemas multimedia, los "auténticos" sistemas multimedia, no hace falta ser informático. Para enseñar con sistemas multimedia no hace falta ser técnico. Hace falta ser educador.

Este libro se concibió en tres partes. La primera incluye los cuatro primeros capítulos y presenta usos generales de los sistemas multimedia en Educación. Proporciona marcos que luego nos permitan entender desde el proceso de diseño y realización hasta el modo como debemos aplicar un determinado programa o cómo podemos sacar partido de sus límites.

La segunda parte ha quedado reducida a un capítulo: el quinto y el noveno. En parte es debido a problemas de espacio pero la causa principal es el cambio de orientación que ha sido preciso darle. Fue concebida inicialmente como una parte que debería proporcionar referencias de programas multimedia, es decir, aplicaciones concretas. Pero en los dos años transcurridos desde que se diseñó hasta que se plasmó en el papel se ha constatado que algunos cambios anunciados se están produciendo con mayor rapidez de la prevista. Los programas en soporte físico (CD-ROM) están dejando paso a los programas y entornos virtuales (Internet). El envejecimiento de los programas por evolución de la tecnología y crecimiento de la información se ha acelerado. Y finalmente la importancia de los sistemas multimedia como herramientas de comunicación y expresión ha superado a la de soporte de programas educativos.

Por eso es importante que los profesores sepan que hoy no se pueden plantear preguntas como éstas:

- ¿Cómo debo utilizar éste programa en CD-ROM?
- ¿Cómo evaluar un programa multimedia para ver si es adecuado?
- ¿Qué CD-ROM tengo que utilizar en mi clase?

Las preguntas correctas son:

- ¿Cómo puedo mejorar la comunicación con mis alumnos?
- ¿Cómo pueden ellos trabajar en equipos con otros compañeros?
- ¿Cómo puedo desarrollar en ellos la capacidad de trabajar con la información?
- ¿Qué técnicas tengo que desarrollar para abrir mi escuela al mundo?
- ¿Cómo integro estos materiales en mi proyecto docente?

 

Todo ello ha llevado a convertir el capítulo 5 más en un breve conjunto de sugerencias concretas, manteniendo el carácter aplicado a asignaturas específicas que tenía, y a convertir el capítulo 9 en una relación de puntos de partida en Internet para comenzar a trabajar en diferentes proyectos y aplicaciones educativas.

La tercera parte la componen 3 capítulos (6, 7 y 8) que profundizan más en el multimedia como sistema comunicativo: su historia, cómo producir programas multimedia y como organizar entornos virtuales. Es un paso más para los profesores, pero no el último en dar. Se trata de que los profesores y los alumnos se "apropien" del medio convirtiéndose en autores, en creadores de mensajes.

Este libro no pretende sustituir a otros en los que se detallan mucho más los aspectos técnicos. Tampoco es un libro académico: las bibliografías se han reducido a algunos pocos textos recomendados y comentados. Por el contrario abundan las referencias a sitios en Internet donde ampliar la información.

Como todos los libros termina siendo una selección de información: se podía haber añadido y se podía haber obviado. Cada lector es diferente y es imposible hacer un libro que responda a todas las necesidades. Precisamente los sistemas multimedia deberían ayudarnos a profundizar en las posibilidades de una comunicación "a la carta", a la medida de nuestras necesidades.

Hace años la palabra multimedia apenas era conocida. Quizás hoy, a pesar del uso que se hace ella, continúe siéndolo. Espero que este libro ayude a comprender que los sistemas multimedia representan el entorno de comunicación vital que nos está permitiendo entrar en el nuevo siglo.

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