El vídeo en el aula

 

Joan Ferrés i Prats

Universidad Ramón Llull

ferres_joan@caud.upf.es

 


Contenido

Punto de partida

Posibilidades didàcticas

El uso de videogramas didácticos

El uso de material no didáctico

El uso de la cámara

La educación en los medios de masas

Los talleres de vídeo

Para saber más

Bibliografía recomendada

Algunas direcciones de interés

Otras informaciones

 

Punto de partida

El vídeo en el aula está infrautilizado. O, lo que es peor, mal utilizado. Probablemente porque falta formación en el profesorado. O porque la formación es parcial: se limita con frecuencia a la dimensión tecnológica; falta formación en lo audiovisual como forma diferenciada de procesamiento de las informaciones y, en consecuencia, como posibilidad didáctica específica.

Falta también un proyecto. Con frecuencia la incorporación del vídeo se hace con improvisación, sin un plan racional previamente establecido. Y se hace más por presión social que para dar respuesta a unas necesidades contrastadas. El proyecto de integración debería incluir, además de la formación del profesorado y de la adquisición de equipos y de material de paso, la creación de la figura del responsable de la comunicación audiovisual, una persona encargada de impulsar y dinamizar el audiovisual educativo en el centro, un responsable con una formación específica, entendido sobre todo no como técnico o como reparador de equipos, sino como pedagogo especializado en la expresión y en la didáctica audiovisuales.

En cualquier caso, la formación es imprescindible porque el vídeo no es una tecnología milagrosa. Un mal programa será tan ineficaz como un mal profesor. Lo importante es la manera como se procesan las informaciones y el uso didáctico que se hace de él.

A partir de estas premisas, cabe plantearse una serie de posibilidades diferenciadas en la integración del vídeo en el aula, porque puede potenciarse la eficacia del vídeo en el aula diversificando su uso.

 

Posibilidades Didàcticas

El uso de videogramas didácticos

Con frecuencia el uso didáctico del vídeo se limita al uso de vídeos didácticos. Habría que abrir nuevas perspectivas. Pero, aun en el caso del uso de videogramas, se superarán las rutinas si se juega con un doble parámetro diferenciador: diversificando las modalidades de uso y las funciones didácticas. Veamos algunos ejemplos:

 

El uso de material no didáctico

Para la optimización del proceso de enseñanza-aprendizaje pueden jugar también un buen papel los materiales no didácticos procedentes de las diversas televisiones, de programas culturales o recreativos, de largometrajes comerciales... Según sea su planteamiento, estos materiales podrán utilizarse como vídeo-lecciones, como vídeo-apoyo o como programas motivadores. Bastará saber integrarlos.

El uso de material no didáctico tiene diversas ventajas: suele ser motivador; suele proceder de entidades que tienen muchas posibilidades técnicas, económicas y profesionales; y, sobre todo, permite tender un puente entre la escuela y la sociedad: si este material se integra en un contexto reflexivo y crítico, se prepara a los alumnos para que sepan adoptar estas actitudes cuando lo consuman fuera del aula.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que el este material no está concebido para el aula, de manera que habrá que adecuar su uso. En algunos casos bastará seleccionar los fragmentos pertinentes e integrarlos en una dinámica de aprendizaje. En otros casos convendrá rehacer el material; por ejemplo, haciendo una nueva edición, descartando algunos fragmentos, modificando el ritmo, alterando el orden...; o cambiando la banda sonora, suprimiendo el texto hablado, aligerándolo o adaptándolo al nivel de comprensión de los alumnos.

Se potenciarán actitudes críticas y participativas de los alumnos ante los medios de masas audiovisuales si se les invita a buscar en ellos imágenes que ejemplifiquen lo que se estudia en el aula. O si se les dan cuestionarios que puedan resolver investigando en largometrajes o en programas de la televisión...

 

El uso de la cámara

La mayor parte de los profesores no disponen de medios, tiempo ni formación para crear sus propios videogramas didácticos. Pero no por ello hay que renunciar al uso de la cámara. Con la cámara de vídeo pueden realizarse actividades mucho más asequibles y eficaces. Por ejemplo, trabajos de observación, de autoobservación o de investigación.

En las áreas de lengua, de idiomas, de educación física, en la formación artística o humanística puede utilizarse la cámara para grabar a los alumnos, individualmente o en grupos, para poder observarlos o para que puedan autoobservarse, evaluando así su habilidad o su comportamiento.

Lo mismo puede hacerse cuando se preparan festivales deportivos o artísticos, o representaciones teatrales. Una grabación durante los ensayos permitirá a los alumnos observarse y avaluarse, de cara a mejorar en su rendimiento.

También el profesor puede utilizar la cámara para optimizar su rendimiento profesional. Bastará que grabe su intervención en el aula, analizando luego su comportamiento desde todos los puntos de vista.

La cámara puede servir también para la realización de trabajos de investigación. La recogida de datos es la primera fase en cualquier trabajo de investigación, y el análisis de estos datos es la segunda. La tecnología del vídeo permite, en muchos casos, realizar estas fases con una eficacia muy superior a la que permite la simple observación directa, gracias a prestaciones como la congelación de imagen, la repetición cuantas veces haga falta, la modificación de la cadencia de paso, etc.

En la bibliografía recomendada al final del artículo pueden encontrarse libros que ofrecen sugerencias para una utilización imaginativa, asequible y eficaz de la cámara en el aula.

 

La educación en los medios de masas

Un proyecto de integración del vídeo en el aula no debería olvidar la dimensión de la pedagogía de la imagen, es decir, la educación de los alumnos para una utilización humana, reflexiva y crítica, de los medios de masas audiovisuales. En las sociedades industrializadas ver televisión se ha convertido en la actividad a la que más tiempo dedican los estudiantes, después de dormir (teniendo en cuenta las vacaciones y los fines de semana). En este contexto, una escuela que no enseña a ver televisión ¿para qué mundo prepara?

La tecnología del vídeo es sumamente funcional para este tipo de enseñanza. El vídeo permite analizar a fondo los recursos formales de secuencias de films o de series, los mecanismos de persuasión utilizados en los espots publicitarios, el planteamiento utilizado en los informativos... También en este caso el hecho de poder repetir cuantas veces sea preciso, de poder congelar las imágenes, de poder modificar su cadencia paso, de poder suprimir la banda sonora... facilita enormemente este aprendizaje. Como lo facilita la experimentación de la expresión audiovisual mediante la utilización de la cámara.

Lo ideal es que la educación en los medios de masas se realice en el aula de una manera interdisciplinar. Al cine, a la televisión o a la publicidad cabe acercarse tanto desde el área de lengua como desde la educación plástica o musical. Desde las ciencias naturales se podrán afrontar cuestiones relativas a la tecnología, y desde las ciencias sociales las cuestiones humanas o éticas.

 

Los talleres de vídeo

El taller de vídeo es una de las actividades más creativas que pueden realizarse con la tecnología del vídeo. Consiste en poner la tecnología en manos de los alumnos para que se expresen de la manera más creativa posible. Se pretende que los alumnos aprendan, en el campo de lo audiovisual, a interpretar los mensajes y a crear mensajes, del mismo modo que, en el campo del lenguaje, aprenden a un tiempo a leer y a escribir. Y, así como en la lengua no se pretende que sean un Cervantes o un Cela, en lo audiovisual tampoco se trata de que se conviertan en un Hitchcock o un Orson Welles. Se trata de que aprendan a expresarse en un sistema de expresión distinto, de acuerdo con sus posibilidades.

Mediante la cámara los alumnos pueden crear historias o elaborar productos creativos, en la línea del vídeo-arte, que aprovechen las peculiaridades de la imagen electrónica para generar belleza.

Mediante el magnetoscopio, los alumnos pueden reelaborar productos preexistentes; por ejemplo, modificando el sentido de unas imágenes mediante la alteración del orden de los planos, o mediante mezclas creativas; o mediante el cambio de la banda sonora...

Se intentará, en cualquier caso, que aprendan a ser creativos, a romper moldes, que eviten reproducir los discursos tópicos de los medios de masas audiovisuales. Y que, de manera gradual, descubran los mecanismos de producción de sentido y de belleza que rigen en la expresión audiovisual.

Cabe también la posibilidad de plantear el taller de vídeo con un carácter interdisciplinar. En este caso se producirían programas que fueran útiles para otras áreas de la enseñanza. O se producirían con el apoyo de los profesores de otras áreas.

 

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Para saber más

Bibliografía recomendada

Bartolomé, A. R. (1989). Nuevas tecnologías y enseñanza. Barcelona: Graó-ICE de la Universidad de Barcelona.
(Desde una óptica pedagógica, se hace un recorrido por las nuevas tecnologías, desde la informática y el vídeo hasta las telecomunicaciones y los sistemas integrados)

Ferrés, J. (1992). Vídeo y educación. Barcelona: Paidós.
(Segunda edición, corregida y aumentada, del libro aparecido en Laia en 1988. Teoría y práctica del vídeo educativo. Reflexión sobre los motivos de su integración y sobre los criterios que deberían regirla. Propuestas para una integración variada y eficaz)

Ferrés, J. (1988). Cómo integrar el vídeo en la escuela. Barcelona: CEAC.
(Incluye abundantes sugerencias de aplicación del vídeo a cada área de la enseñanza, tanto mediante el uso del magnetoscopio como mediante el de la cámara)

Lonergan, J. (1985). El vídeo en la enseñanza de idiomas. León: Academia.
(Interesantes sugerencias para la aplicación del vídeo en el área de idiomas. De utilidad también para profesores de lengua)

Mallas, S. (1985). Vídeo y enseñanza. Barcelona: ICE de la Universidad de Barcelona. (Presentación amplia y competente de los aspectos técnicos y organizativos del vídeo en el aula)

Varis. Colección Vídeo y educación. (Fundación Serveis de Cultura Popular y Alta Fulla, Barcelona. Colección de opúsculos, prácticos y asequibles, sobre las diversas dimensiones que supone la integración del vídeo en la enseñanza, desde el uso de videogramas hasta el de la cámara, el guión, la producción, etc.)

Algunas direcciones de interés
  • Fundación Serveis de Cultura Popular (C. Provença 324, 08037 Barcelona, tel. 93-258 30 04). Posee el mayor catálogo de vídeos didácticos y la única colección de libros enteramente dedicada al vídeo educativo.
  • Los CAR (Centros de Apoyo y Recursos) en el país Vasco, los Centros de Recursos en Cataluña y los CEP (Centros de Profesores) en el resto de España facilitan programas de vídeo y libros sobre el tema mediante el sistema de préstamo gratuito.
  • Cinemedia (Deu i Mata 101-103, 08029 Barcelona, tel. 93-). Ofrece un amplio catálogo de vídeos y películas, procedentes de multinacionales, que cede gratuitamente.
  • Subdirección de comercialización y ventas de RTVE (C. Gobelas 35-37, La Florida, 28023 Madrid, tel. 91-581 70 00). Venta de las series educativas y culturales de RTVE.
  • Otras informaciones
  • TVE emite diariamente por su segunda cadena el espacio educativo La aventura del saber. La sección fija del lunes es Cosmos, dedicada a las ciencias; la del martes es Polis, sobre las ciencias sociales. El miércoles se emite Logos, vinculado a la comunicación y lenguajes; el jueves, Europa, sobre tecnología y descubrimientos; y el viernes Ágora, dedicado al debate y al diálogo.
  • Se ha creado recientemente APUMA, Asociación de Profesores/as Usuarios de Medios Audiovisuales. Los objetivos son: elevar y actualizar el nivel profesional y pedagógico de los profesores usuarios de medios audiovisuales; impulsar el desarrollo de las investigaciones relativas al uso de los medios audiovisuales en la educación; y servir de nexo entre los profesores para intercambio de ideas y experiencias. Para información dirigirse a APUMA, Raúl Luna Lombardi, C. Peña Iville 7, bajo B, 28031 Madrid.
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