
Introducción
Otros ejercicios complementarios
Introducción
Este fenómeno social y cultural de los sistemas de símbolos verbo-icónicos se manifiesta con mayor fuerza y popularidad en nuestros días por medio de la Televisión. Y es muy posible que en el futuro, y a la vista de los desarrollos tecnológicos que se están experimentando en este medio televisivo, esta influencia social aumente considerablemente.
En este osado pronóstico de la TV, o mejor dicho, de nuestra comunicación con el "receptor de televisión", está determinada por una nueva interacción hombre-máquina, una tan conspicua como poco estudiada relación del telespectador con el "receptor informático" -lo que hoy denominamos ordenador-. Situados frente a él seleccionaremos nuestros programas favoritos, consultaremos nuestra cuenta corriente, realizaremos compras, etc. De alguna forma, esto ya es posible bajo diversos medios (teléfono, fax, etc.), programas y servicios televisivos (telecompra, teletexto, etc.), y los últimos ordenadores multimedia que permiten visualizar en sus pantallas los programas de la TV. Tan sólo queda integrarlos en un sólo equipo y facilitar su uso bajo un mando a distancia.
Dado el interés que despierta para diversos grupos (políticos, económicos, religiosos, educativos,...) la presencia de la televisión en los hogares, se le augura un futuro prometedor. Sin duda, cambiarán sus productos, mejorarán sus procesos de emisión y recepción (televisión interactiva o a la carta),... no obstante, y a pesar de estos cambios, seguirá presente en los espacios más íntimos de nuestras vidas.
Nadie discute, pues, la considerable influencia social que posee la TV en nuestra actualidad y en un futuro próximo, ni tampoco, la necesidad de considerarla en el curriculum, por lo tanto, ¿qué podemos hacer los enseñantes con esta experiencia televisiva que se produce fuera de nuestros dominios?.
Como se sitúa físicamente alejada de nuestras lindes educativas, es posible que algunos enseñantes manifiesten reservas, o esgriman razones, entre otras, como: un tema más que añadir a la ya saturada temática curricular, la nula formación inicial en estos temas, el insuficiente tiempo que se dispone para ello, etc.
Frente a esta confrontación de realidades, herencia común de toda innovación curricular, la institución educativa no puede olvidar nunca la responsabilidad formativa del ciudadano, siempre desde y para una sociedad donde la TV es un elemento destacado. Igualmente, y unido a lo anterior, la institución educativa no puede desatender la formación de un ciudadano con una comprensión profunda de sus experiencias diarias (i.e: las experiencias televisivas), que esté regida por una construcción del conocimiento alejado de dogmatismos, y que produzca una consciencia del mundo de los significados y de los valores que albergan estas experiencias (i.e.: los contenidos televisivos).
Para realizar una adaptación curricular de la TV necesitamos un modelo pedagógico y un desarrollo curricular concreto. Las humildes pretensiones del presente texto procuran mostrar un ejemplo práctico de cómo trabajar el género informativo en el aula. Somos conscientes de que éste debe estar inspirado en un modelo pedagógico (ya expresado en otro espacio Cebrian de la Serna, M. 1992 y 1993), y que no es la única forma metodológica ni el único género televisivo de interés educativo (publicidad, teleseries, dibujos animados, etc.). A pesar de ello, creemos que puede ser una ayuda para los primeros pasos en la introducción curricular de la TV.
Actividad
Objetivos:
Metodología
b) Se ofrecen textos, interpretaciones, informaciones, opiniones,... diferentes sobre la misma noticia.
En ambos casos, los grupos deben redactar una noticia de 2 o 3 minutos para un informativo y desde la información ofrecida por el profesorado. Esta puede llegar por distintos formatos y códigos (es recomendable), como por ejemplo: fotocopia de artículos de periódicos, recortes de fotografía de prensa, otros datos de interés sobre el tema (datos estadísticos, gráficos, dibujos, mapas,...), secuencias de videos extraídas de informativos y telediarios, etc.
La metodología pretende que cada grupo simule una redacción distinta de TV que en breve debe emitir una noticia. Se establece un tiempo record para salir a antena (supongamos 30 o 45 minutos.). A cada grupo se le reparten fotocopias de periódicos sobre el mismo hecho (p.e. los incendios) y del mismo día, recogidos desde los tres o cuatro periódicos más conocidos -locales, nacionales y extranjeros si es posible-.
Es recomendable no ofrecer toda la información al comienzo. Transcurrido los cinco primeros minutos, se puede animar la tarea entregando más información bajo la frase "llega por teletipo o de la agencia de noticias más información sobre lo sucedido" (esta puede ser: gráficos, más texto escrito, dibujos, mapas, etc.), de esta forma vamos elevando la tensión con más datos.
Transcurrido 20 minutos podemos elevar aún más ésta tensión con otras informaciones en soporte vídeo y con fragmentos de la noticia desde diferentes canales de TV, con la frase " acaba de aterrizar el corresponsal gráfico con secuencias videográficas sobre la noticia".
Al finalizar el tiempo estimado se recomienda que comiencen a redactar la noticia. Una vez terminado ésta, el locutor de cada grupo va pasando uno por uno para leer la noticia en el plató. Cada situación particular determinará mucho este plató. En el caso de carencias de recursos podemos leerlo en voz alta, o bien, grabarlo en cinta magnetofónica. Es fundamental este registro para el auto-análisis de lo redactado. En el caso de que dispongamos de recursos técnicos, podemos construir un pequeño plató con una cámara, una televisión y unos elementos que ayuden a dar ambiente (un fondo, una mesa, un teléfono, un logotipo del canal,...). Para aquellos afortunados que posean conocimientos técnicos y ciertos recursos (video con inserto de audio y vídeo), pueden mejorar técnicamente el informativo de los grupos añadiendo imágenes de las secuencias de TV elegidas mientras el locutor habla en off.
Esta simulación acelerada en 30 o 45 minutos ayuda a que los estudiantes muestren diferencias interpretativas y de redacción frente a una misma documentación. Esto ofrece una particular situación para el análisis del proceso de construcción de una noticia y de su mensaje: ¿por qué se eligió esta cabecera?, ¿qué sucedería si cambiáramos...?, podemos comparar los resultados de cada grupo en su forma y en su contenido, analizar esta información según las distintos canales., etc.
De seguro que en el análisis final concluiremos con algunas recomendaciones para otra ocasión, como las siguientes:
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b) datos falsos;
c) distintas teorías científicas;
d) datos acientífico;
e) prejuicios, tópicos, estereotipos, etc.
b) Confrontar los distintos medios, ofreciendo a cada grupo informaciones desde canales de TV y periódicos diferentes.
c) Confrontar un mismo hecho desde diferentes géneros de la TV: Informativos específicos del tema -p.e. informe semanal de tve-1-, anuncios publicitarios y los reportajes publicitarios, telecompra, secuencias de cine, documentales, programas infantiles, video-clips, etc.
d) Igual que el anterior, sólo que esta vez confrontando los distintos soportes y medios de comunicación: una misma noticia recogida desde la TV, la prensa y la radio.
e) Seguir la pista a una noticia desde su nacimiento, durante su nudo y su desenlace. Este ejercicio, y según la profundidad exigida, pretende responder a cuestiones varias, como: ¿cuánto tiempo dura la noticia?, ¿qué otras noticias toman protagonismo durante la vigencia de la estudiada?, ¿qué datos complementarios y diferenciadores se emiten durante la misma, en otros canales y en otros programas, como: los documentales o informativos especiales (p.e.:informe semanal), etc.
f) Los informativos pretenden mostrar los valores, los datos, los sucesos, describir situaciones, etc. Como cualquier proceso de socialización y difusión del conocimiento, y al igual que el conocimiento científico en el aula, los informativos están sometidos bajo criterios de: veracidad, verosimilitud, objetividad, etc. Todos estos elementos debemos tenerlos en cuenta cuando construimos conocimientos en instituciones educativas, su diferencia con los informativos es bien notoria, pero su proceso comunicativo y socializador no lo es tanto. En este sentido, podemos realizar muchos debates interesantes entre los estudiantes sobre la difusión del conocimiento científico bajo binomios, como: ciencia e información, ciencia y divulgación, ciencia y recreación de la cultura, ciencia y el derecho a la información, ciencia y ética en la información, etc.
g) Para concluir, esta actividad no es una tarea acabada o conclusa, ofrece además la posibilidad de generar o vincularse con otros ejercicios de clase, como:
Reflexión final
en formato RTF
Referencias bibliográficas
virtual de tecnología educativa