Nuevas tecnologías de la comunicación y la empresa



Francisco Martínez Sánchez


Universidad de Murcia


pacomar@FCU.UM.ES





Contenido



  1. Nuevas Tecnologías y gestión empresarial

  2. Nuevos problemas

  3. El reto de la formación como respuesta a los problemas

Referencias bibliográficas


"Lástima, porque el tren es el único modo
humano de viajar. El avión se parece a un
milagro, pero va tan rápido que una llega con
el cuerpo solo, y anda dos tres días como
sonámbula, hasta que llega el alma atrasada".

Diatriba de amor contra un hombre sentado.
Gabriel García Márquez.




1. Nuevas tecnologías y gestión empresarial



La incorporación de las nuevas tecnologías (N.T.) de la comunicación en la empresa tiene un doble significado:

En la figura 1 he tratado de unir ambas posibilidades estableciendo su relación.


Figura1

En cualquiera de la opciones, las N.T., pueden y deben aportar soluciones a problemas ya definidos, pero a su vez crean nuevos problemas para que los profesionales deben estar, cuando menos, prevenidos.

Ya desde el principio de este trabajo quisiera dejar constancia de mi interés por la formación y las relaciones de ésta con las N.T. y la empresa y así en el gráfico he señalado una relación con todos los aspectos que tienen que ver con la incorporación de estas tecnologías en el ámbito empresarial. La formación debe contemplarse, tanto desde la perspectiva de la formación requerida para el uso de esa misma tecnología, como para estar en condiciones de superar algunos de los problemas que se presentarán y a los que me referiré mas adelante.

Que las N.T. suponen un importante apoyo a la gestión en la empresa es evidente. La realidad empresarial lo está poniendo de manifiesto permanentemente.

Con relación a la comunicación en general y al trabajo en sentido estricto, la influencia de las N.T. requiere de un tipo de reflexión más serena, ya que en buena medida es en esa función donde se nos pueden plantear los problemas que hacen posible o no el logro de una incorporación reflexiva de estas tecnologías al mundo laboral.

Tratando de limitar el espacio de N.T. del que me centrarè en aquellas que tienen que ver con el traslado de la información, más allá que cuales sean las tecnologías que se utilizan en cada uno de los extremos del proceso. Por tanto nuestro campo de interés se refiere a los canales de comunicación y no a los medios.

Esta acotación de nuestro campo no significa que los planteamientos que se han hecho con relación al ámbito de la empresa dejen de tener valor, muy al contrario creemos que adquiere realmente su significado mas genuino.

El ordenador o el vídeo, por hacer referencia a las nuevas tecnologías mas populares, tienen un lugar importante dentro de la empresa, es algo de sobra conocido y por evidente nos parece obvio que nos refiramos a ello. Creemos que el interés reside en estos momentos en la posibilidades que se abren de utilización de redes de comunicación que creen nuevos espacios de trabajo y con ellos, nuevas situaciones comunicativas a las que deberemos de atender.


1.1. Aspectos relacionados con las N.T. de la comunicación en la empresa

¿Qué nos aportan estos nuevos canales a la comunicación? Se ha hablado permanentemente de la limitación humana de duplicarse y el deseo de poseer el don de la ubicuidad. En cierto sentido, las N.T. de la comunicación permiten superar esta limitación, tanto en lo que respecta a la variable espacio o distancia, el cual puede superarse sin mayores problemas, como a la variable tiempo, la cual ha sido superada totalmente. La comunicación es posible establecerla con una coincidencia, que se ha denominado tradicionalmente como espacio-temporal, creando un nuevo concepto de espacio que permite superar esta barrera y al que más adelante me referiré.

Como en las cebollas en las separación de un casco hace aparecer otro pero con alguna lágrima, las incorporación en cualquier espacio de las N.T. permiten la superación de una barrera, pero a su vez hacen aparecer nuevos retos, nuevos problemas a superar.

Vayamos viendo algunos de ellos.


1.1.1. Comunicación

Trataré de aproximarme a los procesos de comunicación utilizando los modelos psicosociológicos y me centraré en los aspectos relativos a la significación. En relación con ellos debemos recordar que "los hombres no sólo comunican una cierta cantidad de información sino que también intercambian significaciones" (Anzieu y Martin, 1.971, 135) y estas tienen que ver con aspectos no lingüísticos de la comunicación, que son los que tienen una menor presencia en los procesos soportados con N.T. lo que hace que se creen situaciones nuevas al tratar de desarrollar procesos de comunicación utilizando estas tecnologías.

Todo proceso de comunicación conlleva, junto a los elementos que se contemplan desde todos los modelos y que se concretan en emisor y receptor, el código y el canal, otros que tienen que ver con el espacio y el tiempo y con la realidad psicosocial de emisor y receptor. Son estos dos últimos grupos por los que me interesaré en este trabajo, ya que considero que son los más directamente influenciados por la incorporación de las N.T.

Con relación al espacio y al tiempo en sentido estricto y material ya he hecho una mínima referencia a la situación creada por esta incorporación y dado en otros trabajos reciente (Martínez, 1.994 a, 1.994 b) me he ocupado de ello, me centraré ahora en la consideración del espacio psicosocial de los implicados en el proceso.

Parto de la idea de que "la comunicación neutra u objetiva es casi impensable" (Rimé, B. 1.986, 537), esta está mediatizada por elementos materiales, que tienen que ver con los medios técnicos o canales de comunicación que se utilicen y, tema de nuestro interés, con la realidad psicosocial de emisor y receptor.

Situación, contexto y cultura son los tres conceptos con los que vamos a trazar el marco de reflexión en el que nos vamos a mover.

Se trata de conceptos que, pese a proceder de modelos teóricos diferentes y que se podrían establecer algunos matices diferenciadores, los utilizaré como camino que me permita ir progresando en el análisis y llegar a plantear mi punto de vista.


1.1.1.1. Situación, contexto y cultura

Por situación de comunicación se entiende tanto "el soporte físico que traslada el mensaje hacia el interlocutor, como las condiciones ecológicas en las que se efectúa la comunicación" (Rimé, B. 1.986, 569).

Si trasladamos el concepto a la situación propiciada por la N.T. de la comunicación, la situación se traduce y concreta, tanto en los canales, redes de cable, redes hertzianas, satélites, como las condiciones situacionales tanto del receptor como del emisor y del espacio comunicativo en sí mismo.

Miremos un proceso de comunicación vía satélite, por ejemplo. El emisor se encuentra ubicado en una realidad concreta, muy distante físicamente del receptor, el cual se encuentra así mismo en otra realidad concreta que, por la distancia, es de suponer muy distinta de la del emisor, distinta tanto desde un punto de vista meramente físico (clima, hora, etc.) como desde un punto de vista más inmaterial y que tienen que ver con el entorno en el que se sitúa cada uno de los interlocutores.

Si lo contemplamos desde el concepto mas restrictivo de contexto, el cual podemos entenderlo desde un análisis psicosociológico de los procesos de comunicación, como "una matriz que aporta a la relación un código, representaciones, normas de roles y rituales que permiten la relación y le dan sus características significativas" (Marc y Picard, 1.992, 91) la relación comunicativa se ha de analizar con valoraciones más restrictiva. Las diferentes realidades de emisor y receptor, que se han puesto de manifiesto al hacer referencia a la situación, nos obliga recordar lo que decía mas arriba en relación con la superación del espacio y el tiempo en los procesos de comunicación soportados por N.T.

Emisor y receptor conservan a lo largo de todo el proceso su realidad, no sólo desde la perspectiva de su conducta, sino que también mantiene su realidad de entorno situacional, el cual le transmite significados, conductas y actitudes que, en procesos de comunicación en los que el espacio y el tiempo se mantuviesen como parámetros físicos con unos valores reales, podrían ser eliminados como variables a considerar, ya que la realidad de emisor y receptor coincidirían, bien por un periodo de adaptación, bien por una ubicación común.

Esta aproximación psicosociológica permite precisar el concepto de contexto que tiene al menos dos sentidos y designa, a la vez, los hechos del lenguaje y los hechos sociales.

Si bien el entorno semiológico que puede ser el entorno lingüístico de un signo, al que hace referencia el primero de ellos, nos pone en contacto con el universo de significaciones, discursos y representaciones del mensaje, deberemos interesarnos, en esta ocasión, por el segundo sentido y que tiene que ver con la situación, que designa el marco y las circunstancias en las que se desenvuelve una interacción y que puede tener, tal como apuntan Marc y Picard (1.992) varios niveles: el marco, la escena, el contexto institucional y status y los rituales.

El segundo sentido de contexto, su relación a los hechos sociales, es donde creo que debemos entrar en este momento, sin que sea necesario analizar cada uno de los niveles apuntados por Marc y Picard. Decía que en un proceso de comunicación, utilizando los nuevos canales de comunicación, los factores espacio-temporales adquieren otro significado, desapareciendo materialmente. Ese hecho conlleva que emisor y receptor no creen un nuevo contexto de comunicación, sino que cada uno de ellos conserva el suyo propio, mantiene su propio contexto y es desde éste desde el que interactúa con el otro sujeto comprometidos en el proceso. Puede significar que nos encontramos ante un proceso de comunicación en el que cada uno de los implicados actúa desde su propia realidad, sin renunciar a ella y sin necesidad de conocer la del otro extremo del proceso, siendo la tecnología quien, imponiendo unos condicionantes comunicativos, a las cuales se han de adaptar los comunicantes, y que permite un proceso de traslado de información. Se trata de una adaptación tecnológica, no de una adaptación de aproximación al otro sujeto.

En una teleconferencia intercontinental, en un mensaje por medio de correo electrónico, en una tertulia telefónica, cada uno de los comunicantes se ciñe a hablar cuando le corresponde, en la dirección que se le indica, moviéndose lo adecuado a la capacidad técnica de la red, utilizando estructuras gramaticales que son las usuales para ese medio. La originalidad personal, los elementos comunicativos que se corresponden con el contexto social de cada uno de los sujetos y que son los que en definitiva les diferencian, han de ser forzosamente anulados por la imposición de los condicionantes técnicos de los canales.

Esta valoración nos da entrada a contemplar un tercer nivel de análisis en este tipo de procesos de comunicación. La cultura se nos aparece como el último estrato que se pone en entredicho la utilización de las N.T. en la comunicación. "Cultura es el conjunto integral constituido por los utensilios y bienes de los consumidores, por el cuerpo de normas que rige los diversos grupos sociales, por las ideas y artesanías, creencias y costumbres" (Malinowski, B., 1.970, 42).

Si entendemos la cultura en el sentido que Malinowski propone, parece evidente deducir que, cada uno de los sujetos que intervienen en un proceso de comunicación, soportado por N.T., se encuentra dentro de una realidad cultural diferente, a la par que cada uno de ellos tendrá su propia cultura. Esta diferencia cultural, unida a la no necesidad de transformar la propia por parte de ninguno de los implicados, ya que no es preciso el abandono de su realidad, hace que se establezca una situación de traslado de información, como decíamos, y se empleen, en la medida que se conozca, la cultura propia de las tecnologías empleadas, pudiendo por tanto sólo hablarse de un débil proceso de comunicación ya que "las personas comunican mejor cuando se sitúan en el mismo universo simbólico y tienen los mismos marcos de referencia" (Marc y Picard, 1.992, 29). Y en este caso sólo se emplea una serie de elementos comunicativos que vienen impuestos por las tecnologías y que en ningún caso podemos denominar como cultura en el sentido que se planteó anteriormente. En el mejor de los caso podríamos hablar de una "cibercultura", una cultura propia del espacio técnico creado, que haría referencia, exclusivamente, a los criterios necesarios aceptados que permiten interactuar dentro del espacio creado por las N.T.

La figura 2 recoge lo expuesto.


Figura2

La cibercultura esta teniendo un crecimiento importante en el momento actual, en tanto que la cultura tradicional está siendo relentizada. Cada día más ciudadanos acceden al uso de las N.T. de la comunicación y hacen un uso, cuando menos técnicamente correcto, de las mismas. La cuestión o la prevención debe estar en que, tal como plantea G. H. Mead(1.982,35), "El espíritu es la presencia de símbolos significantes en la conducta, es la subjetivación, dentro del individuo, del proceso social de comunicación en que surge el significado" y de ahí debe partir nuestro planteamiento de uso consciente de la tecnología y la cibercultura necesita de un proceso de sedimentación conceptual para poder llegar a transmitir símbolos significantes de esa categoría.

Las nuevas redes de comunicación, como se ha dicho, superan las barreras físicas del espacio y crean un nuevo concepto de espacio en el que los factores físicos referentes a la distancia son superados. A este se le está empezando a denominar de manera generalizada como "ciberespacio" entendiendo por tal "el entorno virtual, el no lugar, en el que se encuentran personas que se comunican por o con medios técnicos (Morse, M. 1.994), y donde, como dice Rheingold (1.993), "no hay ninguna necesidad de cargar con el estorbo de un cuerpo semejante al que poseemos en el universo físico" y al que hace ya algún tiempo, con un sentido mucho mas amplio, se refería París (1.973,178) diciendo que "la consecuencia y un momento esencial de esta organización de la actividad humana que llamamos técnica es la constitución de un universo tecnológico. El hombre nace y vive dentro de él. Podríamos hablar de una "tecnosfera"". Este concepto de ciberespacio significa que los sujetos implicados en un proceso de comunicación, de cualquier tipo de los planteados anteriormente, no abandona el entorno personal que le es propio, lo que a su vez significa que no existe una aproximación "real" a la realidad de los restantes sujetos. En la figura 3 se ha recogido, gráficamente, los elementos que "alteran" los procesos de comunicación tal como veníamos entendiéndolos.


Figura3

En la figura 2 he tratado de unir los distintos elementos materiales y conceptuales que vengo utilizando, estableciendo la relación que, creo, se puede establecer entre ellos.

La distancia entre emisor y receptor como elemento físico, y por tanto material, está presente en todo proceso de comunicación humano. La comunicación sólo es posible en la medida en que los mensajes estén configurados de forma tal que sean capaces de superarla. Son los canales los instrumentos que permiten esa superación. Pero la incorporación de los canales fruto de las N.T. hacen algo más. Su capacidad, su velocidad y su fiabilidad permiten general un nuevo concepto de espacio en el que ya no es necesario hablar de dimensiones físicas sino de posibilidades de interacción.

El ciberespacio se nos presenta como un instrumento teórico que nos permite situarnos en una realidad materialmente inexistente, pero que tiene "realidad" en un espacio comunicativo con N.T., ayudando a analizar los problemas inherentes a esta situación.

Dejamos aquí los aspectos mas puramente comunicativos, para retomarlos mas adelante, y entraré en el segundo aspectos al que hacia referencia y que consideraba significativo para mi objetivo.


1.1.1.2. Trabajo y teletrabajo

Planteaba el trabajo como la segunda faceta con repercusiones significativas como consecuencia de la incorporación de las N.T. al mundo de la empresa. Si bien podríamos detenernos en distintas posibilidades, hemos considerado el teletrabajo como la más significativa y la que puede generar una mayor problemática.

El teletrabajo o trabajo a distancia, está mostrándose como una posibilidad que abre nuevas perspectivas, soluciona algunos problemas y abre nuevas interrogantes. Siguiendo los criterios de Qvortrup, L. (1.992) las organizaciones, cualquiera que sea su objetivo, pasan por tres fases en su relación con el desarrollo y utilización de las redes de comunicaciones para el trabajo.

Gráficamente he tratado de resumirlo en la figura 4.


Figura4

Las telecomunicaciones permitieron que, cualquier tipo de organización, pudiese desgajar algún elemento de las mismas y disponerlo en otro lugar. Determinados servicios singulares o comunes a distintos sectores de la organización, han podido desplazarse a lugares mas adecuados, bien por su ubicación, bien para poder disponer de recursos que le eran necesarios, lo que ha supuesto una ruptura de estas organizaciones. El teléfono, el fax o el telex han sido los medios que han permitido esa ruptura física de las organizaciones.

Los medios informáticos unidos a las redes de cable han propiciado el desarrollo de un paso mas, permitiendo la dispersión de la organización dando lugar a estructuras organizativas que no están basadas en la coincidencia espacial o temporal sino en desarrollo de tareas dentro de esas organizaciones. El teletrabajo tiene en estas estructuras todo su significado. Un paso más da lugar a la aparición de macro organizaciones, formadas como resultado de la unión, para temas concretos, de otras menores y donde los sujetos inmersos en ellas realizan funciones que pueden pertenecer a organizaciones diferentes de aquella a la que pertenece. La difusión de la organización es el resultado del proceso y que se hace posible gracias al establecimiento de redes de comunicaciones en las que están presentes los mas actuales medios y canales de comunicación.

Siguiendo de nuevo a Qvortrup, L. (1.992) las diferentes modalidades de trabajo se agrupan en:

  1. Trabajo electrónico desde el domicilio.

  2. Trabajo desde el centros de trabajo compartidos.

  3. Trabajo desde centros de trabajo satélites.

  4. Trabajo con medios de trabajo portátiles flexibles.

  5. Trabajo en empresas de trabajo a distancia.

Dicho lo anterior podemos ya intuir que el teletrabajo trae unido a él, como en el caso de la comunicación, nuevos problemas que será necesario tomar en consideración, ya que en buena medida pueden suponer una deshumanización significativa.



2. Nuevos problemas



Si recordamos lo que decíamos con relación a la comunicación y los problemas derivados de interactuar en un ciberespacio y lo trasladamos al trabajo en sentido estricto, los problemas se acentúan.

Supongamos un típico caso de teletrabajo desde el propio domicilio del trabajador. Su relación con la empresa es sólo por medio del ordenador. Su relación con la cultura de la empresa nulo. Su relación con los compañeros de trabajo inexistente. Una nueva situación con nuevos problemas.

Desde hace ya algunos años están apareciendo estudios que analizan, desde perspectivas psicológicas y sociológicas, la problemática que introduce este tipo de trabajo soportado por las N.T. de la comunicación. (Craipeau, S. Y Marot, J.C., 1.984. Korte, W.B, 1.988. Kraut, R.M., 1.988. Mehlmann, M.,1.988).

Con el fin de concretar y a la vista del conocimiento disponible, los problemas que la incorporación de las N.T. de la comunicación están creando en el mundo del trabajo los podemos agrupar en:

Como añadido a estos grupos de problemas podría establecerse un primer nivel problemático que tiene que ver con los medios utilizados en sí mismos y se concreta en lo que supone pasar de utilizar una determinada tecnología a otra más sofisticada. El problema es de adaptación y formación, pero, salvo en casos muy concretos, el problema es fácilmente superable, lo que hace que no lo haya incluido con los anteriores..

A lo largo de este trabajo me he referido de forma general a los aspectos culturales y comunicativos y he apuntado su problemática concreta, por ello dejo estos con lo dicho anteriormente y me centraré en los sociales ya que, por su singularidad, requieren de un enfoque educativo novedoso y sin prácticamente ningún referente para su diseño.

Quién primero se resiente de una organización laboral mediante teletrabajo es la organización en sí misma. No es necesario que quienes trabajan para una empresa formen parte de la misma, aunque hagan una tarea en ella. No precisan ser conocidos ni ubicados dentro del organigrama, pero interactúan con los integrantes del mismo y se complementan con ellos. Las organizaciones han de responder a esta nueva situación mediante estructuras flexibles basadas más en tareas que en status.

Lo apuntado trae unido a ello un problema laboral y económico, para los paises con un mayor desarrollo, de dimensiones impredicibles y que en la medida en que los sistemas de comunicación se desarrollen y abaraten será mayor . Están empezando a aparecer empresas de teletrabajo en paises con índices de desarrollo económico y social muy bajo, lo que significa que las tareas que se realizan por los naturales de un país desarrollado a los precios que corresponde a ese nivel de desarrollo, se están realizando, en la misma empresa pero desde otro lugar y a los precios del mismo, lo que supone un crecimiento del desempleo en el primero, un mayor rendimiento económico de la empresa y un aprovechamiento del subdesarrollo de un país.

Un segundo problema tiene que ver que el hecho de que el teletrabajo supone un aislamiento físico del sujeto con relación al equipo con el que trabaja. Sólo le une la tarea a realizar pero sin contacto físico. La tarea se realiza dentro de un ciberespacio. El domicilio particular es, no solo el lugar de residencia, sino también el de trabajo.

El no abandono del entorno familiar, la no producción de un cambio de ambiente, el no contacto con los compañeros, crea problemas psicosociológicos hasta ahora prácticamente desconocidos y que será necesario superar creando nuevas situaciones interactivas de carácter, posiblemente, no laboral, que permitan superar este problemas puesto ya de manifiesto por algunas de las investigaciones a las que he hecho referencia anteriormente. Por último aparece un problema urbanístico, que si bien poco tienen que ver con nuestro campo de trabajo, lo traemos aquí por el hecho de que está suponiendo un campo de interés prioritario para los responsables del urbanismo de los próximos años. La ciudad, que ha sido pensada y diseñada para poder trasladarse dentro de ella físicamente, debe dar paso a una ciudad en la que esto no es necesario. La OCDE (1.992) se ocupaba del tema en una reciente publicación en la que se recogen las opiniones y se apuntas sugerencias de quienes vienen estudiando estos temas en Europa.



3. El reto de la formación como respuesta a los problemas



Junto a otras acciones que caen fuera de nuestro campo de interés, la Pedagogía debe dar una respuesta, en la medida que ello sea posible, a algunos de los problemas apuntados. La incorporación de la tecnología desde unos planteamiento reflexivos por la que me inclino, pasa, inexcusablemente, por la formación. Formación en el sentido de preparar para la nueva situación, o para ser mas preciso, preparar para posibles situaciones de comunicación en ciberespacios que, en estos momentos, no pueden ser definidas y que sin duda será fruto del desarrollo futuro de los medios de comunicación.

Partimos del criterio de C. París, para quién "decir técnica es hablar de organización. Tecnificar es organizar. Ello requiere, naturalmente, por tanto, un material maleable. Una realidad rígida, aristadamente definida, no puede ser tratada técnicamente" (1.973, 152). Trasladando este planteamiento al ámbito de la formación ante las N.T. de la comunicación, debe partirse de la idea del desarrollo de la capacidad de adaptación a situaciones nuevas y desconocidas. Dificilmente podemos definir en estos momentos cual será el entorno, tareas y objetivos del mundo laboral dentro de unos pocos años. Podríamos arriesgarnos a hacer ciencia-ficción laboral y con ella pedagógica, pero ello comportaría un alto riesgo al que creo que nadie del mundo de la enseñanza se prestaría.

Este desconocimiento del futuro no significa que no exista campos específicos de formación en los que trabajar y que, llegado el momento, facilitarían la adaptación a nuevas situaciones.

Tres pueden ser los campos sobre los que trabajar:

a) .- A lo largo de la historia, en repetidas ocasiones, la incorporación de algún tipo de innovación en la sociedad ha generado grupos de oposicion que, con argumentos de todo tipo, han trato de impedir su desarrollo. Las tecnologías no han sido diferentes y el surgimiento de una de ellas ha creado defensores y opositores, tanto unos como otros acérrimos. A modo de ejemplo y por lo próximo que queda con relación el tema que nos ocupa, podemos recordar el caso de la imprenta en la Universidad de París.

Formando parte o al margen de estos grupos y de esta toma de posición, en algunos casos visceral, podemos contemplar un grupo importante de sujetos que les resulta imposible incorporar a su quehacer cotidiano esa nueva tecnología. El desconocimiento de su manejo, de sus posibilidades, el hecho de haber llegado a su profesión cuando ya se ha superado la fase de formación inicial o simplemente una "incompatibilidad" con la misma, hace prácticamente imposible la utilización técnica de la misma. Recientemente, me contaba el director del proyecto de integración mediante redes de cable de las High School de Rockville en USA, Charles A. Lamb, la imposibilidad de algunos profesores para incorporarse al proyecto, pese a su interés por participar y pese a haber asistido a cursos de preparación para el mismo. "Es algo visceral", comentaba Lamb.

Es verdad que no se puede desarrollar actitudes para tecnologías concretas que desconocemos, pero si es posible favorecer el desarrollo de actitudes abiertas, adaptables, también críticas, ante nuevas posibles situaciones tecnológicas. Este debe ser un objetivo fundamental en cualquier plan de formación que pretenda preparar sujetos para el futuro, independientemente de la "distancia" a la que coloquemos ese futuro.

Si nos centramos en el caso concreto de las N.T. de la comunicación de las que venimos hablando, añadiría a lo dicho que, para aquellos sujetos que podríamos incluir dentro del grupo de los "apocalípticos", para manejar la terminología al uso, será la convivencia con las mismas quien propicie una aproximación, pero siempre dentro de los límites propios de cada individuo, el caso de Rockville me parece suficientemente significativo en este sentido.

b).- Ante una tecnología, si bien es necesaria una actitud favorable a la misma, esta no es suficiente. La incorporación de la misma a una determinada tarea requiere de una formación adecuada con relación al manejo, en su mas amplio sentido, de la misma. Usos, códigos, cultura, convencionalismos en su integración, etc. son conocimientos y capacidades necesarios para poder utilizar las tecnologías en general y, obviamente, las N.T. en particular. Pero estas enseñanzas, siempre que exista la actitud adecuada pueden adquirirse, con la metodología adecuada, en cualquier momento.

c).- Quizá el punto mas problemático de la incorporación de las N.T. de la comunicación a la sociedad actual radica en este nivel necesario de formación. No estamos ante problemas relacionados directamente con los medios, estamos ante las consecuencias personales de esa interacción.

Ya he apuntado en varias ocasiones la problemática personal que generan estas tecnologías, desde las puramente comunicativas, a las culturales y las sociológicas y psicológicas derivadas de las posibilidades del teletrabajo.

Creo que aquí donde, quienes nos dedicamos de una u otra forma a los temas relacionados con la enseñanza, debemos de hacer una mayor esfuerzo para tratar de encontrar los caminos que permitan formar a los ciudadanos que ya viven o tendrán que vivir dentro de esa otra realidad comunicativa.

Cuando se hace referencia a la formación para la era del desarrollo tecnológico, se suele utilizar con excesiva frecuencia lo de educar para el tiempo libre, olvidando que los verdaderos problemas están empezando a aflorar, no precisamente durante el tiempo libre, sino durante el tiempo de trabajo y ello parece que preocupa mucho menos.

Como decía al principio las N.T. de la comunicación están haciendo que se resuelvan problemas tradicionales pero a su vez están amplificando problemas que parecían mínimos o aletargados y están haciendo aparecer otros nuevos. En la mayoría de los casos ello es el resultado inmediato de la incorporación precipitada y nada crítica de estas tecnologías. La formación, la reflexión debe ser el proceso que preceda a esa incorporación, siempre que ello sea posible, ya que las N.T., por su propia naturaleza no siempre lo permiten.


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Refernciasbibliográficas



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